miércoles, 17 de diciembre de 2008

Los saberes de mis estudiantes
Lo que los estudiantes saben hacer en internet es obtener información para sus tareas, el motor de búsqueda mas utilizado es Google, también obtienen música, fotos y video, las paginas que más utilizan para todo esto son Hi-5 y You Tube , otro de los servicios de internet que utilizan demasiado es el e-mail en donde principalmente reenvían correos que les llegan, y ahora también lo utilizan para sus becas. Otra cosa muy empleada es el Chat y el Messenger es que ocupa el primer lugar.
La estrategia para aprovechar esos saberes en las actividades del aula, deberán ser bien planeadas, para que los alumnos aprovechen la tecnología a su favor y no para perder el tiempo. Lo ideal es que el profesor enseñe a sus alumnos, pero podemos apoyarnos en los más hábiles para que estos enseñen a los demás, como en todo, hay unos más aptos que otros y estos serían un buen soporte para una asesoria personalizada.

sábado, 13 de diciembre de 2008

Mi confrontación con la docencia
Les contaré a partir de terminar la secundaria, hice mi examen de admisión a la UNAM y afortunadamente me quede, así inicie mi bachillerato en el CCH Azcapotzalco en 1987, fue maravilloso. Por el cuarto semestre se forma el Club de Matemáticas del colegio y me incorporo, conozco a varios compañeros, y básicamente nos preparan para concursar en pruebas de Matemáticas.
Estando preparados, se abre una convocatoria hacia todo el colegio para concursar en la prueba de Matemáticas, la mayoría del club pasamos a la siguiente etapa, el IntraCCH, concurso que hizo para los cinco planteles del CCH, en esta fase logro pasar con facilidad al comienzo de la Olimpiada de Matemáticas, que inicia a nivel local, o sea, compiten todas las escuelas de nivel bachillerato del Distrito Federal, mis compañeros y yo pasamos a la siguiente fase de la Olimpiada que ya fue a nivel Nacional, y hasta aquí es donde me quedo yo, algunos de mis compañeros lograron ir a la Olimpiada Internacional de Matemáticas y traer muy buenos resultados.
El estar en el Club de Matemáticas me dio la primera oportunidad de dar clases, así como presenciar las fiestas más divertidas a las que yo haya asistido (no pueden imaginarse lo que unos matemáticos pueden hacer en una fiesta).
Bueno les contaba sobre la primer clase, fue al terminar el sexto semestre, el jefe del área de Matemáticas nos ofrece a los del Club de Matemáticas dar cursos de regularización para los compañeros que hubieran reprobado en el semestre, una compañera y yo aceptamos, ya que las asesorias las dimos entre los dos para apoyarnos, nos toca dar Algebra, ante un grupo alrededor de 35 compañeros (nosotros tendríamos entre 18 años de edad), el curso se desarrollo de la mejor manera, nunca hubo compañeros que nos hicieran menos y por lo tanto, la experiencia fue grata.
Al siguiente año, yo ya estando en la Ingeniería y resistiéndome a no dejar el CCH, el jefe de Matemáticas del CCH me ofrece dar un curso propedéutico para los egresados hacia carreras de Ingeniería, yo con gusto lo acepto y así es como comienzo a enrolarme en dar clases, sin ni siquiera saber como se debía preparar una clase.
Pienso que ser profesor es una gran responsabilidad porque en nuestras manos esta dar a los alumnos las herramientas necesarias para que ellos salgan adelante, y siento que, debemos de estar continuamente actualizándonos, por ejemplo, con esto de la reforma integral (Competencias) y muchos otros aspectos.
Ser docente en educación media superior ha significado varios logros; el primero fue el requerimiento para terminar mi tesis, el conocer muchas personas (alumnos y compañeros de trabajo), estar en continua actualización con cursos y muchas otras más.
Tengo la satisfacción de que, alumnos me comenten que les agradaría tomar clases conmigo, que si estaré nuevamente con ellos en el siguiente semestre, de ver que algunos de ellos terminan el bachillerato y entran al nivel superior en carreras que están muy saturadas, de que me visitan y se acuerdan de uno, de encontrar trabajos hechos con una gran calidad, de ser confidente de ellos, de que me transmitan su vitalidad, etc.
Algunos motivos de insatisfacción son, que los alumnos no quieren aprovechar la enseñanza que tanto cuesta preparar, la alta deserción en los grupos, el deterioro del mobiliario por parte de los alumnos, la falta de respeto, el desamparo de las autoridades, los compañeros que hacen que trabajan, la falta de mantenimiento a los equipos de computo, etc.
El ser docente
El ser docente es algo que no lo tenía contemplado, y como nos explica José M. Esteve de la Universidad de Málaga, aprendemos a ser maestros por ensayo y error. Creo que hasta los que estudian para ser profesores, aprenden a serlo verdaderamente hasta estar frente a un grupo de estudiantes.

Otro aspecto en la docencia es, que en verdad se aprende de los alumnos, no solamente ellos aprenden, y el autor también comenta, que debe ser divertida la enseñanza o moriremos de aburrimiento, estoy de acuerdo cuando cita “Pensaba hablando, pensaba viviendo, que era su vida pensar y sentir y hacer pensar y sentir… Desde esta perspectiva, la enseñanza recupera cada día el sentido de una aventura que te rescata del tedio y del aburrimiento”.

El ser profesor de nivel medio superior no es fácil, comencé en esto con unas cuantas horas para poder terminar mi tesis, según yo, lo iba a dejar cuando me titulara. Como ingeniero en computación, claro que dominaba los contenidos de las asignaturas, pero las dificultades que tuve, y ciertamente menciona Esteve, es que no sabía planear las clases, de hecho ni siquiera sabía que se planeaban.

La expresión corporal, sin duda es otra dificultad que uno tiene al comienzo pero con el tiempo se domina, aunque no totalmente en todos los sitios pero si, al menos, en el aula se consigue comunicar lo que exactamente queremos decir.

Esteve identifica claramente otra dificultad de ser docente y es la disciplina, solo con la experiencia uno sabe el como controlar a los alumnos, que su astucia no lo rebase a uno, solamente experimentando es como se logra saber y anticiparse a que los alumnos nos pongan indisciplina en el salón, como bien lo describe el autor, por ensayo y por error.

El nivel de los contenidos también es importante, ya que yo al principio quería profundizar como si mis alumnos fueran de nivel superior y el tiempo siempre me era insuficiente, pero ya comprendí que es mejor lo necesario a su nivel.

Por todo lo anterior es muy cierto que el ser maestro es toda una aventura.